Energía doméstica

Gasta menos luz sin pasar frío ni calor

La mayor parte del ahorro no viene de comprar aparatos nuevos, sino de entender la factura, medir lo que consumes y ajustar cuándo y cómo usas la energía.

Contador eléctrico y cuadro de protección en una pared blanca

1. Lo que pagas en la factura

La factura de un hogar con la tarifa de acceso 2.0TD (suministros de hasta 15 kW) tiene dos partes que conviene distinguir:

  • Término de potencia (en kW): pagas por la potencia que tienes contratada, la uses o no. Se contrata en dos periodos: punta-llano y valle.
  • Término de energía (en kWh): pagas por lo que consumes. Su precio cambia según la hora.

Los tramos horarios de la energía los fija la CNMC en la Circular 3/2020. Para la Península, Baleares y Canarias, de lunes a viernes laborables:

PeriodoHoras (lunes a viernes laborables)
Punta (P1)10 a 14 h y 18 a 22 h
Llano (P2)8 a 10 h, 14 a 18 h y 22 a 24 h
Valle (P3)0 a 8 h

Los sábados, domingos, el 6 de enero y los festivos nacionales son valle durante las 24 horas. Si tu contrato tiene precios distintos por tramo, mover la lavadora, el lavavajillas o la carga del coche eléctrico al valle es el ahorro más inmediato.

2. Mide antes de cambiar nada

Si tu contador es digital, tu distribuidora te permite consultar en su web el consumo hora a hora. Ahí verás cuánto gastas de noche, cuando casi todo debería estar apagado: ese "suelo" de consumo es la suma de todo lo que está siempre enchufado.

Para saber cuánto gasta cada aparato, un enchufe medidor de consumo es la herramienta más barata y útil. Las cuentas son sencillas:

kWh = vatios × horas de uso ÷ 1000
Coste = kWh × precio del kWh de tu contrato

3. Lo que consume sin que lo uses

Enchufes de pared con dos clavijas conectadas

Televisores, descodificadores, cargadores, equipos de música y ordenadores siguen consumiendo apagados "en espera". Según el IDAE, un televisor en espera puede consumir hasta un 15 % de lo que consume funcionando. La solución es fácil: regletas con interruptor para apagar de verdad los aparatos que no usas.

4. Calefacción y aire acondicionado

La climatización suele ser el mayor gasto energético de una casa. Las recomendaciones del IDAE:

  • 21 °C es suficiente para estar cómodo en invierno. Cada grado más aumenta el consumo de calefacción en torno a un 7 %.
  • Si la casa va a estar vacía unas horas, baja el termostato a 15 °C.
  • Las válvulas termostáticas en los radiadores y los termostatos programables permiten ahorrar entre un 8 y un 13 %.
  • En verano, fija la refrigeración en 26 °C.

5. Electrodomésticos y agua caliente

En los aparatos que calientan agua, casi todo el gasto está en el calentamiento: en un lavavajillas, el IDAE cifra en un 90 % la energía que se va en calentar el agua. Programas eco, temperaturas bajas y cargas completas marcan la diferencia.

Al comprar, fíjate en la etiqueta energética. Desde el 1 de marzo de 2021 ha vuelto la escala de la A a la G: desaparecieron las clases A+, A++ y A+++, y un aparato que antes era A+++ puede figurar ahora como B o C sin consumir más. La etiqueta incluye un código QR que lleva a la base de datos europea EPREL con los datos del modelo (MITECO, 2021). Compara el consumo anual en kWh que aparece en la etiqueta, no solo la letra.

6. Iluminación

Mano sosteniendo bombillas LED

Para saber cuánto ahorras al cambiar una bombilla, no necesitas porcentajes genéricos: usa los vatios que figuran en cada una.

Ahorro anual (kWh) = (vatios de la bombilla antigua − vatios de la LED) × horas al día × 365 ÷ 1000

Por ejemplo, si una bombilla de 42 W que usas 4 horas al día se sustituye por una LED de 6 W: (42 − 6) × 4 × 365 ÷ 1000 ≈ 53 kWh al año. Multiplícalo por el precio de tu kWh para saber cuánto supone en euros. Empieza por las bombillas que más horas están encendidas.

7. Autoconsumo solar y baterías

Paneles solares en el tejado de teja de una casa

El Real Decreto 244/2019 regula el autoconsumo en España: con o sin excedentes y, en su caso, con compensación de la energía que viertes a la red en tu factura. En pisos, el autoconsumo compartido en la cubierta de la comunidad es la vía habitual.

Una batería guarda la energía solar que no consumes al momento para usarla después. Tiene sentido cuando produces más de lo que gastas a mediodía y consumes por la noche. Antes de dimensionarla, mira tu consumo nocturno en la curva horaria de la distribuidora y compara modelos por su capacidad útil (kWh), su potencia (kW) y los ciclos y la garantía que declara el fabricante.

8. Aerotermia y bomba de calor

Una bomba de calor no "fabrica" calor: lo mueve desde el aire exterior hacia el interior de la casa (o al revés, en verano). Por eso puede entregar más energía térmica de la que consume en electricidad. Esa relación se llama COP (calor entregado ÷ electricidad consumida); cuanto mayor sea, más eficiente es el equipo. Consulta el rendimiento estacional que publica el fabricante para tu zona climática.

Antes de cambiar de sistema, revisa el aislamiento y las ventanas: reducir la demanda de calor es lo que permite instalar un equipo más pequeño y barato. Para cualquier instalación, pide presupuesto a un instalador habilitado.

Fuentes: IDAE, Guía práctica de la energía (3.ª ed., 2010); CNMC, Circular 3/2020; MITECO (2021); Real Decreto 244/2019. Prueba nuestras calculadoras para estimar consumos.

Haz tu propia auditoría eléctrica

La guía Ahorra luz en casa te lleva paso a paso por tu factura, tu potencia contratada y el consumo de cada aparato, con una hoja de cálculo para hacer las cuentas.

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