Visión global

Autosuficiencia en un piso, paso a paso

No se trata de desconectarse del todo, sino de depender un poco menos: gastar menos energía y agua y producir algo de lo que consumes. El orden importa.

Paneles solares en el tejado de teja de una casa

El orden que funciona

  1. Mide. Antes de invertir, conoce tus consumos: la curva horaria de luz de tu distribuidora, las lecturas del contador de agua y lo que compras de verdura cada semana. Guía: medir el consumo eléctrico.
  2. Reduce pérdidas. Consumos en espera, termostato demasiado alto, grifos que gotean: son ahorros sin inversión. Guía: calefacción y aire acondicionado.
  3. Mejora la eficiencia cuando toque cambiar algo: bombillas LED, electrodomésticos con buen consumo anual en kWh, válvulas termostáticas.
  4. Produce donde tenga sentido: hojas y aromáticas en hidroponía o en macetas, agua de lluvia para riego si tienes cubierta (agua de lluvia), autoconsumo solar compartido en la comunidad (autoconsumo).
  5. Almacena solo cuando aporte valor: un depósito de lluvia dimensionado a tu consumo, una batería si tienes excedentes solares de día y consumo de noche.

Por qué conectar energía, agua y comida

Las decisiones de una casa se tocan entre sí. Una lámpara LED para cultivar en invierno añade consumo eléctrico; un depósito de lluvia necesita una bomba si no riegas por gravedad; un huerto de balcón ahorra compra pero consume agua. Hacer las cuentas de todo junto evita "ahorrar" en un sitio para gastar en otro.

Lo que puedes hacer en un piso

ÁreaSin inversiónCon poca inversión
EnergíaAjustar el termostato, apagar consumos en espera, usar el periodo valleLED, regletas con interruptor, enchufe medidor
AguaArreglar fugas, regar a primera horaAcolchado en macetas, riego por goteo
ComidaAromáticas en la ventanaUn sistema hidropónico Kratky, huerto de balcón

Tienes calculadoras para estimar consumos y ahorros en herramientas.

Tu primer mes, semana a semana

Un plan para empezar sin gastar casi nada. Cada semana se apoya en la anterior.

  1. Semana 1: termostato y horarios. Pon la calefacción a 21 °C con la casa ocupada y bájala a 15 °C cuando no haya nadie; en verano, el aire acondicionado a 26 °C. Según el IDAE, cada grado de más supone en torno a un 7 % más de consumo de calefacción. Si tu tarifa distingue tramos, lleva lavadora y lavavajillas a las horas valle: de lunes a viernes, de 0 a 8 h, y los fines de semana y festivos nacionales, todo el día (CNMC, Circular 3/2020).
  2. Semana 2: mide. Descarga tu curva horaria de la web de tu distribuidora y mira el consumo de madrugada: es lo que tu casa gasta sin que nadie haga nada. Con un enchufe medidor, comprueba qué aparatos consumen en espera.
  3. Semana 3: agua. Revisa grifos y cisternas. Si tienes terraza o tejado, calcula cuánta lluvia podrías recoger: litros al año = superficie × coeficiente × lluvia en mm. Con 10 m² de terraza plana en Barcelona, unos 4.700 litros (AQUA España; AEMET).
  4. Semana 4: produce algo. Empieza pequeño: una lechuga en un tarro Kratky o dos plantas de lechuga en una maceta de unos 4 litros, que tolera la semisombra de muchos balcones (Texas A&M AgriLife Extension).

Guías para cada paso

Si quieres ir más a fondo, cada área tiene una guía práctica en PDF con fichas y fuentes citadas: